Aceptarte es potenciarte.

Cómo trabajador de la luz, si hay algo que puedo decir, es que siempre ha habido una enorme sombra que me ha perseguido, la cual me ha hecho muchas veces permitir que esa oscuridad sea la que domine mi ser, haciendo que mi luz sea completamente bloqueada. Pero como nuestro destino es brillar, necesitamos darnos cuenta de ello, para que podamos cumplir con nuestra misión.

Cada vez que estoy haciendo o intentando hacer algo para servir al universo, aparece esa necesidad de validación, de saber si estoy haciendo bien o mal, y en ese momento ya no estoy haciendo las cosas para el universo si no en realidad para mi ego.

Con muchos de los trabajadores de la luz con los que he tenido el gusto de platicar, he descubierto que tenemos en común una jaula emocional derivada de la necesidad de aceptación. Siempre estamos en algún lugar de nuestro ser buscando que alguien más nos diga que estamos haciendo bien las cosas.

Esto hace que nuestra luz se anule, por que la energía se dispersa en tratar de agradar a los demás en lugar de usarla para enfocarnos en servir. Como seres de luz, necesitamos hacer que nuestra energía este adecuadamente enfocada para que podamos cumplir lo que tanto anhela nuestra alma.

Debemos entender algo, tenemos una inercia que genera una necesidad de servir, una necesidad de dar. Mas sin embargo, en el momento en el que sucumbimos a nuestro ego, impulsados por esa necesidad de aprecio, dejamos de estar enfocados en el servicio, nos intoxicamos, y dejamos de conectarnos con lo más puro de nuestro ser.

En el momento en el que dudamos de nosotros, en ese momento nuestra luz se minimiza. Solo es hasta que confiamos ciegamente, y dejamos que sea el universo quien use nuestro aporte a su mejor entender, que en realidad empezamos a sentirnos completos. No se trata de ser reconocido, se trata se hacer las cosas por amor, simplemente es llenarnos por el placer de servir más allá del resultado.

Es nuestra intención la que determina nuestro poder, si esta es la de servir, nuestra energía se potencializa, no así en el caso en el que estamos en la búsqueda de ser aceptados. Lo cual nos hace vulnerables y dependientes de la aprobación de los demás.

El trabajador de la luz, solo puede servir al universo como siempre ha querido, en el momento en el que va más allá de esa necesidad de aprobación. Al reconocer que esta completo y que su sola existencia hace que su aportación se cumpla, su magia aparece.

Al dudar de su aportación al universo también se minimiza, pero basta que recuerde que su esencia es luz, para que sus acciones regresen a ser orientadas a hacer este un lugar feliz.

Namasté.