Alinear el trabajo con el servicio.

Desde que me descubrí a mi mismo como un trabajador de la luz, entendí por que era para mi tan importante cuidar las cosas que yo hacía. Quizás por que entendí, que mis acciones repercuten en la experiencias futuras que vivo, pero sobretodo por que sé que vengo a esta vida a servir, y lo que no contribuya a eso me puede mucho.

De hecho, en mi experiencia es muy importancia hacer las cosas alineadas al servicio. Sino hago las cosas para servir, tanto se me nubla la visión de lo que hay que hacer, como también el flujo de la abundancia se ve cerrada.

Para el trabajador de la luz, desde hace unos años, se le abrió el portal de la abundancia. Anterior a esto, el/ella no podía lograr equilibrar la abundancia con el servicio. Hoy la realidad es radicalmente opuesta. Pero es muy importante que la vibración del trabajador sea la de servicio, cualquier otra intención consciente o no, bloqueará la abundancia.

Es muy importante aclarar, que las respuestas que el trabajador de la luz necesita, esta en el servicio al universo. ¿Cómo sirvo más? Es una respuesta necesaria para que se realice como ser. Será lógico que experimente todo el temor que este mundo le puede presentar, más sin embargo, en su corazón y en su esencia esta el servicio. Cualquier cosa distinta a ello, le hace estar en disparidad vibracional.

Estar en servicio, haciendo las cosas desde el corazón es lo que abre, no solo las puertas de la abundancia, sino de toda clase de las bendiciones. El equilibrio entre el dar y el recibir, es una lección que el trabajador necesita completar en esta vida. Tenemos el derecho a recibir, es cuestión de que nos lo permitamos.

Cuando nuestras acciones están alineadas a nuestro propósito más elevado, todo en nuestra vida cobra sentido. Esa angustia con la vivimos por mucho tiempo, simplemente se desvanece. Pero lo más importante de todo, es recordar que nuestra brújula siempre debe estar orientada a lo que venimos a hacer, servir, al hacerlo estamos cumpliendo con nuestra misión, como trabajadores de la luz.

Namasté.