La abundancia en el trabajo de la luz.

Lo que he visto en mi propia vida, y en muchas de las personas a las que coacheo, es que uno de las cosas que más complican la abundancia personal, es el apego a la perdida. Esto ocasiona que la abundancia no llegue a tu vida, pero aunque es una cierta actitud común, hay maneras de mantener el flujo natural de la abundancia.

Quiero partir de ahí. Somos abundantes. Más sin embargo en esta vida la abundancia es uno de los aprendizajes espirituales más importantes que tenemos todos. Así que todos de una u otra forma, tenemos bloqueos que necesitamos levantar para regresar a nuestro estado natural.

También es importante considerar que la vida es un flujo constante, y que nada permanece quieto. Tanto si tienes abundancia o no, eso puede cambiar. Por lo que ser consiente de tu estado de abundancia, así como de tu vibración personal, te permite dirigir tu vida hacia la abundancia más plena.

Lo que sucede muchas veces, es que cuando algo no sucede como te gustaría, te aferras a esa perdida, lo que te impide que llegue eso que querías.

Me ha pasado seguido con las personas que me piden coacheo, ya que algunos ven una barrera en el tema del precio. Y dependiendo de como reaccione es el resultado que voy a obtener, pues básicamente tengo dos opciones, enfocarme en lo que no se logró, o dejarlo ir y confiar que regrese multiplicado.

La confianza fluye en la confianza plena.

Si espero que la persona que no se decidió, cambie de opinión, o si me esperanzo de alguna manera de si se de, lo único que estoy haciendo es repeliendo la abundancia. Muchas veces esperamos que la abundancia venga directamente y condicionadamente.

También ocurre que nos entra la duda si es justo que cobremos o la cantidad que cobramos. A mi me costó mucho trabajo entender, que de algo tengo que vivir. Que el universo recompensa a quien se da su lugar, y sobretodo que amar implica dar y recibir.

El apego bloquea el flujo de recibir, mientras que la confianza nos abre al estado permisivo de recibir.

En cambio, si confío en que lo que tenga que ser, será, y que el universo me compensará por eso que no se logró, los resultados son espectacularmente diferentes. Aquí es donde la vibración cobra su papel, si me preocupo o me pongo a vibrar en miedo, atraigo eso, muy por el contrario si mantengo mi confianza y pido que las cosas fluyan.

Es muy adecuado el pedir al universo, Dios, los ángeles, que te ayuden con tu abundancia. La oración eleva tu vibración y se ratifica con la confianza de que así es y será. Esa es quizás la fórmula secreta.

Todo es un tema de fluir y confiar. A veces hay que tener paciencia, pero debes saber que lo que pides siempre se te dará.

Todo se trata de confiar, y recordar que eres abundante.