Llorar podría ser la clave.

Siempre he sido una persona sentimental, lo cual ha implicado que en muchas ocasiones mi fuerte capacidad de sentir me haga tener ganas de llorar. Por mucho tiempo, -ya sea por las costumbres sociales o simplemente porque nadie me enseño que no tenía nada de malo- cuando me daban ganas, simplemente bloqueaba la emoción. Que iba a saber yo que ahí había un gran don mío.

Sentir es una gran manera de conectarse con la vida, y al conectarse con ella te conectas con lo más elevado, que muchos llamamos Dios.

La cuestión era que yo pensaba que era un defecto mío, el de ser “lloron”, y eso hacia que yo buscara bloquear ese sentir, e incluso avergonzarme, pensaba que estaba yo defectuoso, podría decir que incluso me deprimía.

¡Todo esto no fue más que un gran aprendizaje!

Cuando empece a ver por que estaba esa sensibilidad en mi, y para que servía. ¡Todo cambió! Empecé a valorar mi sensibilidad, empecé a darme cuenta que lo que yo sentía a traves de mis sentidos ampliaba mi percepción, y eso me hacia saber más de lo que mi otros sentidos me mostraban.

Justamente ahí esta la lección, cuando aceptas todo lo que hay en tu vida, empiezas a liberar tu máximo esplendor. ¡Yo creía que un gran don mío, era un defecto! Era todo lo contrarío. Lo único que estaba yo haciendo era bloquear mis capacidades.

Como trabajador de la luz, la confianza en ti es básica. No se puede enseñar algo que no se ha aprendido. Y muchas veces te puedes enfrentar a retos que si no estas con los pies muy firmes en el piso, te puedes caer y lastimar.

Hoy en día, me permito sentir todo lo que haya que sentir, y eso me hace sentir muy pleno. He aprendido a identificar cuando las emociones no son mías, sino de los demás o incluso del ambiente. Al permitirle este flujo, permito que la alegría de la vida fluya a través de mi, al bloquear retengo y absorbo la energía.

Por cierto, esto de lo que yo hablo de llama “clarisensibilidad”, y es uno de los canales de percepción psíquica, también descubrí que tengo “clariconocimiento” la habilidad de saber cosas, pero también existe la “clarividencia” que es poder ver y la “clariaudiencia” que implica escuchar.

Todos tenemos las 4, pero he visto que algunos tenemos mayor facilidad con unas que con otras, e incluso según la ocasión puedes recibir información de cualquier de las 4.

Esta capacidad de percibir, es básica para poder ser más feliz, sirviendo al universo, según te corresponda. Y como todo trabajador de la luz, esa es tu razón de ser más elevada.

¡Dios te bendice!