Cuando el camino de amor pareciera ser muy duro.

Yo como trabajador de la luz, tengo que reconocer algo. Sufro mucho con cuestiones de dar y recibir amor. Tengo tan claro el recuerdo de como es el amor incondicional, que me nublo al ahora de fluir en esta vida material.

Tengo mucho claro que mi esencia y la de todos es amor, pero ¿por que les cuesta tanto permitirse ser?

Quizás para mi, era imposible vivir con todo el fango con el que en esta vida me toco nacer, y que necesitaba remover para que mi ser brille a su máximo. Y estuve dispuesto a hacer mi tarea para lograr ser lo más luminoso posible.

Pero me frustro que muchas otras personas, por no decir la mayoría de las personas, no estén dispuestas a hacer su tarea. Como trabajador de la luz, veo muchísimo en todos su potencial luminoso, pero pareciera que ellos no lo ven o son incapaces de hacer lo necesario para manifestar su esencia.

Bueno al menos eso es lo que mi ego quiere que yo entienda.

La verdad espiritual es clara: cada quien viene aprender por si mismo, por eso cada quien tiene un ser superior y un propio sendero que caminar.

Así el entender y aceptar esto, ha representado para mi una relajación plena. No es mi responsabilidad cargar con la sanción de nadie más. Únicamente la mía. Esa es mi principal tarea.

Obvio, al hacerlo, de alguna manera tambien estamos ayudando a otros a sanar. Todos estamos conectados.

Pero como trabajador de la luz, es muy importante aprender a desapegarse del proceso de los demás. Cada quien camina por el sendero que quiere y necesita caminar.

La mejor forma de ayudar a otros es permitiendo que asuman la responsabilidad completa por su vida. Eso es en verdad ser amoroso.

Namaste.