El reto de vivir en una realidad dual.

Una de las cosas mas difíciles que he tenido y que aún me cuestan trabajo, son las referentes al “aterrizaje”. Ese preciso instante en que dejas de ser solo alma, y te conviertes en cuerpo en una realidad física. O cuando sabes que eres salud, pero te topas con un cuerpo que tiene un proceso y un tiempo para sanar.

Yo como gente que viene de las estrellas, y donde en su origen, los seres se comunican unos con otros a través de telepatía, la comunicación hablada es gran reto. Muchas veces siento una enorme frustración porque no adivinan mis pensamientos. Pero gracias a descubrir mi tenencia de origen, pude amarme y aceptarme, en lugar de ver esta necesidad de mejorar mi comunicación como una frustración, la convertir en un reto amoroso. Eso me permitió fluir, y mis habilidades de escritura se potenciaron.

Lo que he aprendido últimamente, es que justamente de eso se trata la vida, de como conducimos todo el potencial ilimitado de nuestras almas a través de conductos más estrechos de los de su capacidad total, por ejemplo el cuerpo. La única forma es el amor.

En mis meditaciones he descubierto que justamente por eso estoy aquí, se que soy amor, y también se con rotunda claridad como es el amor incondicional, pero ¿como puedo servir a un planeta de tercera dimensión sino he sentido lo que es estar en una realidad así?

Por ahí viene mi razón dual de estar aquí. Es fácil la teoría, porque esa ya la tengo en mi esencia, pero a mi ser le faltaba lo más importante, la practica. Si bien la realidad dual (positivo-negativo) es algo complicado para nosotros los trabajadores de la luz, también nos trae ese gran beneficio de enseñarnos y hacer crecer nuestro ser.

Cuando entendí eso me di cuenta que mi alma esta sana, pero solo a través de un enorme amor compasivo puedo sanar mi cuerpo. Ya que si me frustro y le reclamo por una recaída, seguramente lo lastimaré mas.

¿Cómo amar una realidad con reglas, con tiempos, con ciertas condiciones? Creo que todo se resume al amor, es la única forma, el único camino. Y creo que los que somos trabajadores de la luz, tenemos todo el poder de hacerlo.

Solo es cuestión de ir haciendo nuestro trabajo de limpieza y desintoxicación, para que podamos recobrar la pureza del poder que emana de nuestra alma. Esto suena muy bonito, pero no es fácil. La mayoría de los trabajadores de la luz, no estamos acostumbrados a manejar esa frustración, muchos no estamos acostumbrados a tener un cuerpo, y menos vivir en una realidad dual.

Pero estamos aquí, no por otra cosa, si no porque lo hemos elegido en algún momento en lo más alto de nuestro ser, y me queda claro que el universo no los hubiera permitido sino fuera por que tenemos la capacidad de tener éxito.

En la medida que aprendes a reconducir tu energía de amor, y fluyese con la realidad material, todo cobra sentido y se siente esa realidad amorosa de la cual venimos y a la cual vamos.